¿Puede la IA construir marcas con identidad?

Claudia Sande

La IA desata una revolución… pero la emoción sigue siendo humana 

La Inteligencia Artificial está cambiando radicalmente cómo las marcas crean y comunican su identidad. 

Cada vez es más evidente que las herramientas de IA generativa están creciendo y transformando el marketing y el diseño, pero el verdadero valor de una marca nace de la creatividad, la emoción y el propósito que solo las personas pueden aportar. 

La IA puede agilizar procesos y generar contenidos, pero la identidad y la conexión emocional siguen siendo humanas.

 

¿Qué está pasando? 

La IA ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana, capaz de generar en segundos lo que antes nos llevaba horas.  

Las marcas la usan para ahorrar tiempo, reducir costes y amplificar su alcance. Y es que no es de extrañar que ya forme parte del día a día en muchas empresas: el 63% de los profesionales que trabajan en comunicación corporativa afirman utilizarla para tareas creativas o estratégicas. 

 

Cómo se está usando la IA en comunicación 

La IA se ha convertido en una herramienta presente en las tareas diarias de comunicación. Según los datos más recientes: 

  • Los formatos en los que la IA tiene mayor presencia en departamentos y agencias son los contenidos para redes sociales (51%) y la creación de imágenes o material multimedia (51%), seguidos de contenidos para sitios web (30%) y comunicados de prensa (22%). 
  • En cuanto a tareas, las más habituales son la producción de contenido (50%), la traducción de textos (45%), la recopilación y documentación de información y datos (38%) y la transcripción de audios (32%). 

 

 

El gráfico anterior muestra el crecimiento del uso de la IA en comunicación entre 2023 y 2024, mostrando que cada vez más profesionales la incorporan a su rutina diaria. Sí es cierto que todavía existe un porcentaje significativo que prefiere no utilizarla o hacerlo solo de manera ocasional.

 

Por ejemplo, ¿la IA podría hacer branding? 

Una gran parte sí. Desde generación de contenidos como logos, eslóganes e incluso campañas publicitarias hasta el análisis de tendencias y datos de consumo. 

Un buen ejemplo es Tommy Hilfiger, que lanzó una campaña en la que utilizó IA para crear nuevos diseños, acelerando la fase creativa y explorando conceptos que antes habrían tardado semanas en desarrollarse manualmente. 

Sin embargo, la IA no puede tomar las riendas de la estrategia de marca. Aunque puede optimizar procesos y ofrecer información sobre tendencias, las decisiones estratégicas siguen siendo humanas: definir el posicionamiento, los valores y la historia de la marca requiere de esa coherencia.  

En el caso de Tommy Hilfiger, la IA generó ideas y prototipos, pero qué diseños comunicar y cómo transmitir los valores de la marca fue decisión del equipo humano. 

La verdadera razón por la que la IA no debería ocupar un lugar central en el branding radica en algo más profundo: el riesgo de perder la autenticidad que aporta el valor humano en un sector donde la confianza y la credibilidad son esenciales. 

 

 

Aspectos positivos y negativos de que las marcas utilicen IA 

La IA puede brindar numerosas ventajas a las marcas, aunque también conlleva ciertos riesgos. 

 

 

El futuro de las marcas sigue siendo humano 

Una marca no es su logo ni su eslogan; es lo que hace sentir a quienes la viven. ¿Y esto cómo se construye? Poco a poco de la mano de nuestra sensibilidad e intuición. 

La IA puede ser nuestra aliada para dar ideas, acelerar procesos... Pero no puede crear emoción ni ser el motivo principal de nuestro proceso creativo. Debe seguir siendo nuestro. 

Somos quiénes contamos la historia, damos alma a cada decisión y aportamos coherencia a cada uno de los proyectos. Somos la autenticidad, que, por ahora, solo llega de personas que piensan y sienten. 

 

La autenticidad como pieza clave 

La IA fue, es y será una herramienta. Y, como cualquier otra, no podrá construir una marca.  

Esto no quiere decir que deba ser excluida por completo, ya que nos puede ser útil como aliada. El verdadero valor de una marca nace de las personas que la crean, la viven y la cuentan, y en un mundo saturado de contenido automatizado, esa autenticidad seguirá siendo el recurso más escaso y valioso. 

La IA puede crear un logo, pero solo los humanos pueden darle significado. 

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